sábado, 21 de marzo de 2009

LA INCIDENCIA DE LAS INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL (ITS) EN LOS ADOLESCENTES







Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se encuentran entre las causas más comunes de enfermedades en el mundo. A partir de 1980 el término de enfermedades venéreas que comprendía cinco infecciones clásicas: blenorragia, sífilis, chancro blando, granuloma inguinal y linfogranuloma venéreo, fue sustituido por uno más amplio, el de enfermedades de transmisión sexual. Este término comprende un conjunto de enfermedades infecciosas que se expresan clínicamente con distintas sintomatologías y que tienen diferentes etiologías: con un aspecto epidemiológico en común siendo el hecho de adquirirse por contacto sexual sin ser este el único mecanismo de transmisión.

Actualmente se habla de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y no de enfermedades de transmisión sexual, ya que muchas de ellas están presentes de forma asintomático en 8 de cada 10 mujeres y 5 de cada 10 hombres. Causadas por mas de 30 agentes, estimándose que1 de cada 20 personas en el mundo padece una Infección de transmisión sexual al año.

La incidencia de las ITS es mayor en personas jóvenes, sobre todo en edades comprendidas entre 15 y 29 años, donde se concentra algo mas de 70% de los sero positivos: con un predominio del sexo masculino (79,3%), aportando las mayores cifras los hombres que tienen sexo con hombres para un 84,5% del total de masculinos.

En general es una epidemia de baja transmisión, con una prevalencia en la población sexualmente activa (15 a 49 años) estimado de 0,05% autóctona y con una mayor detección en grupos nucleares, eliminándose prácticamente la transmisión vertical al igual que a través de sangre y derivados, con un franco predominio de la transmisión sexual, importante participación homo y bisexual: aportando más casos las provincias centro occidentales.

Destacándose por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que las ITS constituyen a escala mundial las cusa de enfermedad más importante entre hombres de 15 a 44 años y la 2da de mujeres jóvenes de países en vías de desarrollo. Las ITS afectan a la sociedad independientemente de sus condiciones económicas encontrándose entre las más dañadas los adolescentes y los jóvenes como consecuencia de la inestabilidad sexual y la promiscuidad. Esto ha elevado la morbilidad por estas enfermedades, además de producir invalides y secuelas cuando no son debidamente diagnosticadas y tratadas.

Los adolescentes son más vulnerables a las ITS y al VIH-SIDA. El estudio es la actividad fundamental del adolescente por lo que sigue siendo un escolar. Sin embargo, el estudio no es la actividad rectora en esta etapa de la vida, ya que se producen transformaciones que hacen que se sitúe en una nueva posición social. Aparece la relación íntima, este es un nuevo tipo de relación en que la posición del adulto va perdiendo importancia para ser sustituida por otro adolescente, basada en el “código de la camarería”, en el que siente más confianza con otro adolescente.

De ahí la importancia de transmitirles a los adolescentes información adecuada, sistemática, sobre la sexualidad y fomentar en las nuevas generaciones, sentimientos, conductas adecuadas, valores éticos, estéticos que los prepare para enfrentar los nuevos retos de la sociedad.


Autor: MSc Dominga Faure Hernández / MSc Esther de la C Collazo Lemus / MsC Mercedes González Matienzo


Fuente: mujeres.cubaweb.cu

El Papa y los preservativos

Empezó mal el viaje apostólico del papa Benedicto XVI al África, que pretendía llevar al paupérrimo continente "una palabra de consuelo y esperanza". Ni consuelo ni esperanza, porque el Santo Padre acaba de enviar a los africanos un mensaje equivocado: que el condón no evita el contagio de sida y, al contrario, "aumenta los problemas". Por ende, la única prevención es "oración y abstinencia".

Pero, más realista que el Papa, el Evangelio acepta que el ser humano ha de crecer y multiplicarse, función esta última que explica el apetito sexual y sus consecuencias. Una de ellas, sin duda, es que el sexo irresponsable puede acarrear consecuencias indeseadas, como esa peste que afecta a 22,5 millones de personas en el África subsahariana. Para evitar que se extienda, es necesario desplegar una batería de recursos. A quienes les baste orar y abstenerse, magnífico. Pero, como solo una minoría acude a la receta vaticana, también conviene adelantar campañas educativas y proponer medios sanitarios para dificultar el contagio.

El empleo del preservativo figura entre los más recomendables. La Iglesia condena muchas prácticas sexuales, desde el onanismo hasta la píldora anticonceptiva, y en ese sentido el Papa, al atacar el condón, no hace más que afirmar la doctrina católica. Es entendible: sus deberes de pastor lo impulsan a plantear el imperativo moral contra el preservativo.

Esto, sin embargo, es válido solamente para los católicos y, sobre todo, no lo autoriza para sustituir a los investigadores y ofrecer consejos expertos a las víctimas. No es científicamente cierto que el uso del condón sea inseguro, ni que aumente los problemas del sida. Ya el cardenal Alfonso López Trujillo, q. e. p. d., había dicho que los espermatozoides son capaces de atravesar el látex poroso del preservativo, extravagante teoría que mereció general descalificación de los especialistas.

Proporciones guardadas, esta situación se repite ahora con el Papa. La Organización Mundial de la Salud ha tenido que salir a desmentirlo y algunos de los más expertos científicos califican las palabras de Benedicto como "un paso atrás en materia de salud educativa". Como dijo un activista camerunés: "El Papa vive en el cielo y nosotros, en la Tierra".

Haría bien la Iglesia en limitar su cátedra exclusivamente al terreno de la moral. Cada vez que se enfrenta a la ciencia -Copérnico, Darwin, las células madre- pisa en falso y pierde credibilidad.

Fuente: editorial@eltiempo.com.com


"Es una tragedia que los jóvenes hagan consultas para alargarse el pene"

ENTREVISTA A ANA PUIGVERT

La doctora fue protagonista del Congreso Mundial de Andrología que reivindicó el reciente estudio de las disfunciones sexuales femeninas

La doctora Puigvert es la nueva presidenta de la Asociación Española de Andrología



La semana pasada Barcelona se convirtió durante tres días en capital mundial de andrología, el área médica que se dedica a la medicina sexual y reproductiva. La doctoraAna Puigvert ha sido una de las artífices de este logro, siguiendo la estela de su abuelo,Antoni Puigvert, quien lideró la investigación en temas de andrología desde su creación en la década de los setenta. El congreso, que se centró en temas de fertilidad y en técnicas de reproducción asistida, sirvió para desvelar algunas de las investigaciones que se están haciendo sobre los cromosomas cerebrales y reivindicó la necesidad de hablar de la disfunción sexual femenina como una patología seria. Puigvert alerta de los rápidos y continuos cambios que ha sufrido la sociedad actual y que han desembocado en "el aumento de los casos de promiscuidad, de exceso de liberación sexual y la falta de aprendizaje en las relaciones sexuales", temas que afectan especialmente a los más jóvenes. El congreso terminó con una buena noticia para la doctora, y es que a partir de ahora es la nueva presidente de la Asociación Española de Andrología, cargo que compaginará con el de directora del Instituto de Andrología y medicina sexual de Barcelona.Barcelona, Internet

-Cuáles son los principales retos que afronta actualmente la andrología tras más de 40 años de existencia?
-En el área de la reproducción, el reto más importante está en el estudio del factor masculino de la infertilidad. A estas alturas, creo que ya no es ningún secreto que la calidad fértil del hombre está disminuyendo. En este sentido, hay dos áreas importantes a desarrollar. Una es la de los trastornos genéticos asociados a problemas de infertilidad que disminuyen los resultados de los tratamientos propios de técnicas de reproducción asistida. Hasta ahora, pareja que consultaba por un caso de infertilidad, pareja que acababa directamente haciendo una fertilización in vitro. Esto ya no se debe hacer así porque no podemos olvidar que estamos trabajando con células que tiene entidad propia y que transmiten información genética. Gracias a la evolución tan importante que ha habido en este campo, hoy en día podemos empezar a estudiar y saber cuáles son las alteraciones cromosómicas en estos pacientes que son portadores, y que a lo mejor no son candidatos a hacer técnicas de reproducción asistida.

-¿A qué atribuyen el aumento de casos de infertilidad masculina?
-Bueno, iríamos al segundo reto a desarrollar. Cada vez se habla más de disruptores, que son una serie de sustancias que nos rodean, y que pueden estar en la comida, en los pesticidas, en conservantes, en el plástico…Es decir, hay muchas sustancias que interfieren en el desarrollo testicular, en las células que fabrican los espermatozoides y en los propios espermatozoides.

-¿Me puede citar algunas?
-Ciertas sustancias que se dan en las terneras y que tienen una concentración alta de hormonas y que pueden alterar la producción espermática. Sustancias que se utilizan para hacer bolsas de plástico y que pueden interferir provocando una infertilidad total. Hay otras sustancias que alteran la morfología de los espermatozoides como tintes de los periódicos. Tenemos controlada una lista de más de 4.000 pesticidas que actúan de forma directa o indirecta sobre la capacidad fértil de los dos miembros de la pareja.

-No son precisamente pocos.
-No, y piensa que cada año salen unos 1.500 pesticidas nuevos que, en algunos casos, no están lo suficientemente estudiados, y que no sabemos como interactúan con otras sustancias. El ciclo para traer un bebé a casa es muy largo, y durante todo este ciclo, hay muchas sustancias que pueden intervenir en un sexo o en el otro.

-¿Cómo recomienda que se actúe cuando se detecta un caso de infertilidad?
-Lo más importante es hacer un buen estudio. Lo que no se puede hacer es que cualquier pareja que quiera tener descendencia y no puede, haga una fertilización in vitro y si suena la flauta, pues bien. No es correcto porque existen alteraciones cromosómicas que pueden ser transmisibles a las criaturas. También hay parejas que si no consiguen el embarazo con esta técnica a la primera, siguen haciendo fertilizaciones consecutivamente. Hay que consultar al especialista, saber cuál es la causa de esa infertilidad para poder solucionar el problema o, como mínimo, dar un buen consejo genético a estas parejas para saber cuál es su situación.

-¿Cuesta que la gente consulte al especialista por temas de trastornos sexuales?
-Ha existido un cambio, especialmente en el hombre. Si antes la media de visitas era de cinco años, es decir, que el paciente sufría, por ejemplo, un problema de erección durante cinco años, ahora pasa un año y ya acuden al especialista. Es muy importante que esto sea así porque la sexualidad no representa sólo un problema genital, sino que hay un componente psicológico también importante. Convivir con un trastorno así provoca muchas veces ansiedad, estrés, cuadros depresivos…Esto ha permitido que ahora la gente esté mejor tratada y tenga mejor salud sexual.

-¿Cuáles son los principales trastornos que afectan al sexo masculino?
-Básicamente dos, disfunción eréctil y eyaculación precoz. La eyaculación prematura aparece sobre todo en gente joven, aunque se puede arrastrar toda la vida, y la disfunción eréctil aparece especialmente en personas que están en la cuarta o quinta década de su vida.

-¿Me explica las causas?
-Si hablamos de disfunción eréctil tenemos dos causas importantes. Una es puramente psicológica, estrés, ansiedad, insomnio. La situación que vivimos actualmente tampoco ayuda mucho en este sentido. Después hay otro grupo importante que es consecuencia de causas puramente orgánicas, como son los pacientes hipertensos, diabéticos, los pacientes que se tratan con muchos fármacos. Un 25% de los fármacos que hay en el mercado pueden provocar trastornos en la esfera sexual del hombre. También el déficit de testosterona puede influir. La mayoría de pacientes que tiene un déficit de testosterona consultan al especialista porque han perdido las ganas de tener relaciones sexuales. Pero si vas más allá, te darás cuenta que también hay pérdida de estado de ánimo, masa muscular y luego está el síndrome metabólico que es la asociación de hipertensión, diabetes y disfunción eréctil.

-¿Su tratamiento es sencillo?
-Sí, y está muy protocolizado. Simplemente se trata de hacer una sustitución hormonal dependiendo del cuadro que presenta el paciente. La mejora se nota de seguida.

-Vayamos al segundo trastorno sexual masculino. ¿La liberación sexual de la mujer ha influido en el aumento de casos de eyaculación precoz?
-Sí, de hecho es una teoría que el doctor Cortada presentó en el congreso, y pienso que tiene parte de razón. Hasta hace poco, 50 o 60 años, la sexualidad de la mujer era muy complaciente, complacer al hombre. Con esta liberación sexual de los últimos años, la mujer está reivindicando su sexualidad, y lo que antes era patológico pero que nadie decía nada, ahora las mujeres se quejan. Antes era aquí te pillo, aquí te mato, y no pasa nada. Ahora las mujeres se quejan de estas cosas, aunque la eyaculación precoz siempre ha existido, y los hombres lo saben. Hay personas que siempre la han tenido y suele ser por un problema de aprendizaje, han pasado de la masturbación a las relaciones sexuales de pareja, sin que el proceso se haya hecho bien del todo. Son muchos de los pacientes que nosotros visitamos, la verdad.

-¿En el siglo XXI y todavía no sabemos mantener relaciones sexuales?
-Sí, en algunos casos es así. Pero es que también es cierto que ahora mismo vivimos en una sociedad con muchos cambios, mucha información, excesiva en algunos casos. Muchas personas todavía no han asimilado este cambio. Hoy en día hay chicas de 15 o 16 años con una sensación de liberación sexual extrema que provoca pánico a muchos chicos. Exigen un tamaño de pene concreto, una capacidad eyaculatoria concreta…Hay en Internet una serie de informaciones falsas y manipuladas que están desestructurando una sociedad normal.

-¿Tratan muchos casos de jóvenes traumatizados con sus genitales a consecuencia de estas exigencias?
-Muchísmos. Como médico pienso que es una tragedia que chicos jóvenes hagan consultas para alargarse el pene. Es una barbaridad. Luego vienen aquí con traumas y nosotros los tenemos que derivar al psicólogo, cuando tienen un tamaño de pene absolutamente normal. La cirugía peniana no es cirugía estética y puede tener consecuencias psicológicas graves entre los jóvenes.

-¿Pasa lo mismo con los fármacos que aseguran provocar una mejora sexual?
-Todos los fármacos del mundo se recetan con la intención de solucionar un problema. Tomarlos para tener una mejor erección no sirve de nada. La gente que tiene un problema de disfunción eréctil tiene que tratarse, pero no es el fármaco el que escoge el paciente, sino que hay que recitar el fármaco según las necesidades de cada paciente. En el mercado hay tres, y cada uno tiene sus propiedades. Tomarlos de cualquier modo puede ser muy contraproducente y no tiene ningún sentido.

-Hábleme también de la mujer. ¿Sus principales trastornos sexuales han cambiado con el paso del tiempo?
-No, son los mismos de toda la vida. La primera causa de disfunción sexual femenina es la pérdida de ganas de tener relaciones sexuales, anorgasmia o alteraciones en la lubricación. El tratamiento de la disfunción sexual de la mujer es muy nuevo, tan sólo hace diez o doce años. Estamos hablando de un tiempo mucho más corto en relación a los estudios de disfunción eréctil masculina.

-¿Por qué ha existido este retraso académico en el caso de la mujer?
-La sexualidad de la mujer es mucho más compleja y no es tan visual. Cada día hay millones de mujeres que simulan el orgasmo.

-¿Eso puede llegar a ser malo?
-Está ligado a un hecho cultural, el problema es que el orgasmo se ha mitificado excesivamente. El orgasmo, es el clímax, pero la sexualidad de la mujer es distinta. En el hombre la sensación de placer se centraliza mucho en el orgasmo, mientras que en la mujer es en toda su actividad sexual y eso influye mucho en su relación de pareja. Muchas veces las mujeres simulan orgasmos para producir en el hombre una sensación de satisfacción, y eso es otra de las cosas que tiene que cambiar. Las sensaciones de placer y la sexualidad tienen que ser mucho más individuales, aunque se compartan.

-¿Con qué conclusiones han salido los especialistas como usted después del congreso de andrología que acogió con éxito la ciudad?
-Como noticia positiva me quedo con las investigaciones que se están haciendo sobre los cromosomas cerebrales. Muchas enfermedades afectan más a un sexo que a otro. Si encontramos factores que causan esas diferencias entre sexos, podemos también encontrar el modo de tratar hombres y mujeres de forma más eficaz. El tema de los disruptores también es muy importante, especialmente para centrarnos en una nutrición más sana. En cuento a la esfera sexual, los criterios de profundizar en el propio paciente también han sido claves.

Masturbación en pareja, dar y recibir placer

Pareja

La masturbación mutua es la mejor forma de calentar el cuerpo y gozar de excelentes orgasmos previos al coito, pero también se la puede practicar después del sexo para darse un último gusto y relajar todos los músculos.

Además tener sexo no implica que siempre haya penetración, se puede gozar de muchas formas diferentes, ya sea practicando sexo oral o masturbándose; siendo estas las maneras ideales de empezar con los juegos previos o simplemente para sacarse las ganas.

La masturbación en pareja resulta muy útil para complacer a aquéllas mujeres que no pueden llegar al orgasmo durante el coito y también es una forma de gozar sin preocuparse por los embarazos no deseados.

Consejos para que la masturbación mutua sea un éxito

  • Comiencen calentando el ambiente con besos, toqueteos y caricias. Luego mientras se masturban observen cómo lo hace su pareja, esto resulta muy excitante y además aprenderán que es lo que le gusta. Tengan presente que aquí no es tan importante llegar a un orgasmo, sino que lo principal es aprender y excitarse lo suficiente para la segunda etapa.
  • Después de los jugueteos previos toquen a su pareja de la misma manera que esta lo hacía pero además intenten otras formas de masturbación que consideren placentera, de este modo descubrirán que le gusta y que no.
  • Los juguetes sexuales no debe excluirse, anímense a probar sensaciones nuevas, los vibradores, consoladores o cualquier otro objeto fálico tienen la capacidad de hacer gozar al máximo a quien los utiliza.
  • La masturbación mutua, además de proveer placer ayuda en la comunicación, anímense a hablar sobre lo que desean y que les gustaría que haga su pareja. Esta es una efectiva manera de emprender el camino hacia nuevas y satisfactorias experiencias amorosas.

Referido: Sexologia



Masturbación en pareja.



Getty Images - Beso

Existen ocasiones en las que la masturbación también puede formar parte de tu vida sexual en pareja.


En realidad, la masturbación forma parte de las actividades sexuales de la inmensa mayoría de los hombres y las mujeres sexualmente sanos, desde la infancia o adolescencia hasta la ancianidad. Incluso desde antes: se tienen datos de fetos de ambos sexos entregados al placer solitario con reiteración.

La masturbación es una práctica que no cesa cuando se tiene pareja estable, como marcaba uno de sus mitos más sólidos. Las probabilidades de que una mujer siga masturbándose después de casada son del 96%. Entre las mujeres emparejadas, la frecuencia con la que acuden a la masturbación suele ser igual o superior a la época en la que carecían de pareja. Entre los hombres se ha encontrado reiteradas veces una tendnencia contraria: disminuyen su frecuentación autoerótica cuando se emparejan.

¿Coito o masturbación?

El coito y la masturbación, lejos de ser actividades contrapuestas, son complementarias. Por eso siguen dándose en la misma persona aunque tenga pareja.

Y es que la masturbación y la cópula satisfacen necesidades psicológicas y físicas diferenciadas, tanto en unos como en otras. Mientras que la masturbación es resolutiva, rápida y no requiere mayor consenso que el de la persona consigo misma, el coito necesita de la colaboración con el otro, que no siempre es receptivo.

Mientras que la masturbación satisface las necesidades sexuales autónomas de la personas, el coito satisface la necesidad de compartir la propia sexualidad con el otro. Mientras que la masturbación proporciona orgasmos intensos, la cópula los procura menos intensos, pero van acompañados del cálido contacto de los cuerpos y de las emociones.

Tipos de placer

La más tradicional, la que han practicado más comúnmente casi todas las parejas, es la masturbación al otro. Que se puede incorporar al reparto sexual como complemento del resto de las actividades sexuales, para proporcionar orgasmos adicionales o que no se han conseguido de otro modo, por ejemplo; o como una oferta unidireccional como si de un regalo se tratara.

Existe un modo utilitario de compartir la masturbación entre las parejas. Las mujeres llegan a él con la experiencia. Y es masturbarse con las manos durante el coito para asegurarse el orgasmo y para facilitar la aparición de los orgasmos simultáneos. Esto es algo que solo pueden hacer las mujeres porque, por definición, los hombres no se pueden masturbar manualmente durante la cópula; pueden hacerlo antes o después, pero no durante.

Otro modo de practicar la masturbación en pareja, algo menos tradicional que el anterior, es el de la masturbación mutua. Es decir, el uso de la masturbación como una forma de alcanzar el orgasmo, utilizado bidireccionalmente. Puede ser una actividad sexual compartida por sí misma.

Una forma de practicar la masturbación en pareja, que también es muy antigua aunque se ha popularizado más en los últimos años, es utilizar la masturbación como espectáculo.

Deja que te miren

En los últimos años se está popularizando otra forma de masturbarse en pareja (aunque, repito, ya se daba antes en el pasado). No es otra cosa que hacer el amor (lo que antes se entendía como previos) para, después, ambos alcanzar el orgasmo masturbándose simultáneamente el uno junto a la otra. Es una forma agradable de compartir una actividad tan íntima y personal como la masturbación. Todas estar formas de compartir la masturbación son lícitas en una pareja. Se trata de aportar a la sexualidad en común algo tan íntimo y reservado como es el placer solitario.